La Columna del Vino
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AÑO XXII – NUMERO 13

 

Hola queridos Wine Lovers:

 

  

  

             

 

Siempre me ha gustado tomar un buen vino en la playa … pedí uno … y tuve suerte …

 

 

  

 

  

 

VINOS

 

 

Como vino mi hijo desde Pinamar (donde vive), entre otras comidas le preparamos una Fondue de queso (sólo con pan para combinarlo, así nos gusta), que maridamos con un Nina Gran Bonarda, Cosecha 2017, de la bodega San Huberto, de propiedad de la familia Spadone.
Como ya les he contado, esta firma tiene emprendimientos en La Rioja, Mendoza y China. En este caso se trata de un vino elaborado con uvas del Valle de Aminga, Depto. de Castro Barros, Catamarca, presentado en una botella importante (como todos los varietales de esta línea), con una etiqueta ya clásica que la distingue y que muestra una medalla que señala la fecha de creación (“Premium Since 1905”).
Tiene una elaboración tradicional con levaduras indígenas y pasa doce meses en barricas nuevas de roble americano. En la copa se lo observa con un color rojo intenso y profundo, con tonos violáceos y buenas piernas. En nariz desprende aromas a frutas rojas maduras, como frambuesas, cereza y frutillas, acompañadas por toques de vainilla y cacao. En boca se lo percibe con muy buen cuerpo, pese a un tenor alcohólico medio (13,4º), porque su estructura tánica deja un recuerdo importante en su recorrido por el paladar. Los taninos se han redondeado con la crianza y la guarda de casi cinco años, por lo resultó un vino excelente, importante y muy destacado dentro de las variadas opciones de esta cepa que cada vez avanza más hacia la calidad extrema. Reitero: Excelente (Aprox. $ 1500/1600) (la imagen es de una cosecha posterior). 

 

 

 

En estos días, con una picanha con papas y calahorras (en aceite de oliva y ajo), tomamos el último Casa Boher Gran Reserva, Cosecha 2017 que me quedaba y, sobre el que podría decir -como lo hace un amigo- que era “una exquisitez”.
En efecto, más allá de su elegante presentación, en una botella importante y oscura, sumada a su etiqueta negra con delicadas letras doradas, se suma su color rojo intenso y oscuro, con buenas piernas, ligeramente coloreadas.
Por otro lado, en nariz hacía sentir las notas de sus componentes, es decir 60 % de malbec, 30 % de cabernet sauvignon y 10 % de merlot (todas del Vale de Uco), lo que brindaba notas de frutas rojas y negras, destacándose la ciruela, la guinda, la cereza y algunas notas de grosellas, además de toques de frutas secas, y dejos de vainilla, café y ahumados, debido a su paso por barricas de roble francés y americano durante catorce meses.
En boca tiene una entrada amable, y luego corre con buen cuerpo (14º), con buena estructura y hace sentir sus taninos, importantes pero redondos y suavemente dulzones, que logran que el vino de la sensación de llenar al paladar, de forma agradable y sabrosa, para llegar a un recuerdo amplio y goloso. Excelente (Aprox. $ 3000/3500). 

 

 

Mucho tiempo atrás había tomado el vino SADE, de la bodega San Huberto, de propiedad de la familia Spadone, con emprendimientos -como ya dije- en Luján de Cuyo, Mendoza, en el Valle de Aminga, La Rioja y en China.
Este vino SADE Malbec, Cosecha 2019, que he probado esta semana, se elabora con uvas del mencionado Valle de Aminga, es 100 % varietal y pasa (el 50 % de vino), por barricas de roble americano de segundo uso. Tiene una presentación muy elegante y llamativa y se muestra en la copa con un color rubí profundo con tonos purpurados. En nariz ofrece aromas a las frutas típicas de la variedad, toques de especias y muy ligeros dejos de café y chocolate, producto de su crianza. En boca tiene un cuerpo entre medio y grueso (13,5º), sus taninos son amables y por eso corre muy agradable (pH 3.70), hasta un final que conforma al bebedor. Muy buen vino para todos los días y algo más (Aprox. $ 400). 

 

 

El Don David Pinor Noir, Cosecha 2020, es un vino que realmente no conocía, y me sorprendió gratamente.
Como les he contado, esta línea de vinos surge de la Bodega El Esteco, que forma parte del complejo de bodegas de Trapiche (Grupo Peñaflor), el más grande del país y uno de los más grandes del mundo. Se encuentra en Cafayate, entre los viñedos y cuenta con un hotel de estilo colonial, en el marco de un hermoso paisaje. La Enología se encuentra a cargo de Alejandro Pepa, un enólogo mendocino radicado hace mucho tiempo en Cafayate (y enamorado de la zona), acompañado del Ing. Agrónomo Francisco Tellechea.
Esta línea ya es un clásico de larga data y comprende cuatro “reserva”, un espumoso y siete varietales. Son famosos sus syrah, torrontés y cabernet sauvignon, por su calidad y precio.
En este caso, esta noble pero difícil cepa, se dio muy bien en los viñedos de los Valles Clachaquíes, y con el agregado de su crianza durante doce meses en barricas de roble francés y americano (seguramentte de segundo uso, como es común en los vinos de esta variedad), conforman un vino muy agradable que, tras su presentación clásica aunque diferenciada por la botella borgoñesa, se muestra en la copa con un color rubí con algún ligero tono violáceo. En nariz ofrece aromas a frutas rojas y negras entre las que sobresale la cereza, la guinda y la mora, con dejos de vainilla y tabaco. En boca tiene un ataque amable y luego corre delicado, con cuerpo entre medio y grueso (13,4º), y si bien se lo siente seco, eso no le quita amabilidad sino que le da un suave carácter que brinda relevancia y un final complaciente. En definitiva: Excelente (Aprox. $ 700/800). 

(la imagen es de https://twitter.com/elhubertderuf/status/1467295573493444611?lang=ar) 

        

 

MALBEC WORLD DAY

 

  

El 17 de abril se celebra el Día Mundial del Malbec, en conmemoración del día 17.04.1853, en el que presidente Domingo Faustino Sarmiento le encomendó a Michel Aimé Pouget, un agrónomo francés. la tarea de traer nuevos varietales y entres ello se encontraba nuestra cepa emblemática. Tiempo después, la Filoxera destruyó miles de hectáreas de viñedos en el mundo entero (entre ellas, los de esta cepa), y el malbec “pre-fiolexera” traido a la Argentina no tuvo problemas en desarrollarse cada vez más. 

Los festejos de este día son muchos, aquí van algunos de ellos: 

El Restaurante La Cabaña, ofrece una de las mejores opciones al día siguiente (lunes 18), porque conjuga varios aspectos: Lugar accesible (Pto. Madero), y elegante (el restaurante es excelente), muchos y muy buenos vinos (de las bodegas más importantes y con sus vinos top), y un excelente Catering. 

Yo recomiendo no perderse este evento que permite conocer vinos de altísima gama. 

Entradas, en EVENTBRITE:
https://www.eventbrite.com.ar/e/malbec-world-day-edicion-2022-en-la-cabana-tickets-305108707357  

 

 

 

La Malbequería invita a celebrar el Día del Malbec. Es un lugar denominado por ellos restaurante-vinoteca especializado en nuestra cepa insignia.
Por tal motivo, el domingo 17 de abril se le rendirá homenaje en un evento que consistirá en una muestra de Malbec de todas las zonas del país y de todos sus estilos de elaboración.
El evento se llamará SOMOSMALBEC, es libre, gratuito y está declarado evento de interés cultural por el Gobierno de la Ciudad de Buenos. La calle Gurruchaga estará cortada al tránsito frente a La Malbequería, donde se armará el recorrido de las distintas zonas vitivinícolas. Se montará una pantalla gigante para reproducir imágenes de los viñedos, las bodegas y de sus creadores, para conocer el origen de nuestro Malbec. La agenda incluye música en vivo de artistas locales y la realización de un mural dedicado al Malbec. Prometen que Michel Rolland, uno de los enólogos más prestigiosos y embajador de nuestro Malbec en todo el mundo estará presente con una charla especial y exclusiva.

En caso de lluvia, el evento se pasa para el domingo 24 de abril.

 

 

Otras bodegas, aprovechan este “mes” en el que se celebra el Malbec World Day para lanzar sus nuevos productos o etiquetas de esta cepa. 

En el caso de Bodega Vistalba, sita en Luján de Cuyo, fundada en Mendoza en 2003 por Carlos Pulenta, que representa a la tercera generación de una tradicional familia bodeguera Argentina. Hoy se encuentra a cargo de su hija (Gerencia General), Paula Pulenta, cuarta generación y, como dije, aprovecha para lanzar un vino sobresaliente de su marca insignia: El Tomero Cuartel 41 Malbec, tope de gama de una línea que se elabora con uvas de la Finca Don Antonio, ubicada en Los Árboles, Tunuyán.

Según me cuentan, este Malbec tiene un intenso color rojo negruzco con reflejos violáceos, aromas frutados como los de cereza madura, con notas especiadas. Brinda una entrada amable, con taninos corpulentos y gran armonía y estructura. Ofrece un final de boca persistente y promete gran potencial de guarda. Su crianza pasa, en una primera etapa, en barricas de roble francés de 225 y 500 litros, y en una segunda etapa, en fudres de 3500 litros, durante 18 meses. Su precio sugerido es de: $ 6.200.

Como les he contado, los tomero son los vinos varietales de la bodega, y su nombre rinde honor a los “tomeros” que con su oficio (que pasa de la mano de padres a hijos), se encargan de vigilar la provisión de agua a todas las fincas, resultando un “personaje”, más que necesario para zonas secas, como casi todas las que producen vino y en especial en Mendoza. 

 

 

Achaval Ferrer ha presentado, también para esta fecha, una nueva edición Cosecha 2018, de sus vinos emblemáticos “Fincas”, que son single vineyards de viñedos antiguos, de los que suelen dar buenos vinos. Y esta Cosecha 2018, según me cuentan, ha sido Memorable:

Achaval Ferrer Finca Bella Vista, plantada en 1910, con 112 años de expresión. En ella se encuentra la delicadeza de la viña más añosa de las tres, para dar un vino elegante con taninos aterciopelados, floral, expresivo y de buena acidez.

Finca Mirador, plantada en 1921, con 101 años de historias para contar. Expresa su elegancia, ya que es una finca que trasmite sus detalles. El resultado: delicadeza, elegancia y mucha expresión. Una verdadera embajadora, que ha conquistado aún a los que no creían en el potencial de la región del este.

Finca Altamira, plantada en 1950, con sus 72 años de vida, hizo ver que la cosecha 2018 tendría una gran particularidad que se expresaría en dos lotes diferentes. El Lote #2, representativo de Finca Altamira, mostró mayor homogeneidad y gran expresión. El Lote #1, compuesto por 9 hileras únicamente, presentó mayor complejidad, untuosidad y notas florales.

El precio sugerido es de $ 24.000 por cada ejemplar, disponible en la tienda online de Achaval Ferrer así como en las principales vinotecas y restaurantes de todo el país

 

 

 

 

Bodegas Bianchi, ofrece durante este mes, en su tienda on line hasta un 40 % de descuento y envío gratis. 

https://drive.google.com/drive/folders/1f-ZZGBuYQDTAs8PPmRr2WbY2AM3RLS1Z?usp=sharing  

 

 

 

Bodega Séptima, integrante del Grupo Internacional Raventós Codorníu, uno de los principales productores vitivinícolas españoles desde hace varios siglos, elaboró y sumó a su portfolio un vino orgánico: Séptima Organic.
Como es del caso, lo lanza en este mes del Mlabec y por ello se hace sólo con uvas orgánicas de esa cepa.
Según me cuentan, presenta todas las características típicas de estos ejemplares: es fresco y directo por no tener paso por madera lo que realza las frutas típicas de la variedad. Ello, claro está en la imagen, en el marco de una elegante y llamativa presentación.
Me dicen que luego del despalillado se realizó una fermentación carbónica con levaduras indígenas presentes en las uvas, en tanques de acero inoxidable y a temperaturas de 22-25°C. Finalizada la fermentación maloláctica natural, el vino fue conservado en tanques de acero inoxidable durante seis meses, sobre borras muy finas.
Los viñedos de donde se obtienen las uvas, que son de Luján de Cuyo y Ugarteche, son de productores independientes, pero se vigilan y controlan las normas de calidad y certificaciones que le otorgan la clasificación 100% orgánica. Las enólogas responsables son Paula Borgo y Paloma Bignone acompañadas por el Ing. Agrónomo Alejandro Livellara. El precio sugerido es de $ 1070.                   

 

CORREO DE LECTORES

 

Un amigo, buzo y buen tomador, me dijo:
Alejo: recién vi a tus “partners” … me encantó el perrito con equipo de snorkel y el supuesto tanque … Sobre las restantes … no te creo …
¡¡¡ Incrédulo !!! 

 

Otro buen tomador, apuntó:
Alejo, coincido con tus apreciaciones de los vinos modernos y los otros. Yo también tomaba hace unas cuatro décadas, vinos ligeros y aunque eran buenos en su época, mejoraron notablemente. Pero lo cierto es la tendencia a diferenciar vinos muy amables y vinos corpulentos o robustos. A mi me gustan todos, pero prefiero los potentes que parecen nacidos hace un par de décadas.
Yo también prefiero los vinos tintos robustos, pero reconozco que hay, del otro lado, vinos muy buenos, que no son tan ligeros y corren muy bien por el paladar.

  

Un destacado personaje de este mundo del vino me dijo:
… Como hincha de Racing  también te felicito por la nota sobre el Chango Cárdenas, ejemplo de humildad como vos bien reseñás
Un Tipazo el Chango Cárdenas.

 

Un viejo amigo, recordó:
Casi todas las veces que los acompañe a El Gato Negro, lo veíamos, muy agradable el Chango, lo saludábamos y el siempre respondía, solía andar dando vueltas por el local, y de a ratos se sentaba a alguna mesa.
Reitero, un gran tipo. 

 

Un joven colega me dijo:
Si conoces a la chica de la playa avísame que me gustaría invitarla a tomar un vinito…
No se … conozco a tantas que a esta de “espaldas” no la reconozco. 

 

Un buen tomador, apuntó:
De que contraluces hablás … yo sólo vi uno …
Se encandiló …. Con los contraluces …

  

 Con respecto a las Malvinas un conocido apuntó:
… antes de la estúpida guerra, estábamos en una hoja de ruta y acuerdos para el traspaso, demorado por la negativa Kelper, que esperaba ser compensada económicamente y su traslado a Escocia.

 

Otra persona, a quien no conozco dijo:
Lo cierto es que esas islas se llaman Falklands y en ellas habitan personas (que no son argentinos), con más antigüedad y generaciones que las que podamos encontrar en cualquier poblado de nuestra Patagonia.
Las islas pertenecen a quienes en su momento las han conquistado, se han asentado y las han poblado de forma permanente desde 1833 hasta el presente. De la misma forma que la Patagonia es argentina y no chilena ni mapuche, o que Formosa y Chaco pertenece al territorio argentino y no al paraguayo…
Las islas fueron ocupadas por ingleses en 1833, 20 años antes de que tuviéramos una Constitución que permitiera definirnos como país. Nunca hubo un gobernador argentino en esas islas, como nos quieren hacer creer, porque ni siquiera existía el concepto de “argentino” en el año 1833...
Ahora bien, fuera de toda ironía, si fuéramos un país serio y que progresa, podríamos aspirar a que algún día los pobladores de las islas Falklands quisieran firmar algún tratado con nuestro país o hasta incorporarse a él.

 

Otro señaló:
Luis Vernet era en realidad hugonote francés, de familia emigrada a Alemania. Su segundo, Pinedo, era criollo. Su tercero, Brisbane, era inglés, así como casi la mitad de los que fueron a repoblar las islas. El interés de Vernet era meramente comercial, y carecía de todo interés político. Pidió permiso al gobierno de Buenos Aires para su expedición y fue nombrado comandante de las islas (también de las islas del Cabo de Hornos, de las que nunca estuvo ni cerca). Vernet además le pidió permiso al cónsul inglés (reconociéndole jurisdicción), no una, sino dos veces y el representante de la Corona, dos veces dió su permiso. Después pasa lo que todos sabemos. Los ingleses no echaron a nadie, en contra del relato oficial, sino todo lo contrario. Querían que se queden en las inhóspitas islas. Si exigieron que no izaran más la bandera de las Provincias Unidas, sino la Union Jack. La mitad de los colonos se pegaron la vuelta y la mitad se quedó. Sus tumbas están en el cementerio de Stanley, y había varios criollos. Entre los que se quedaron estaba el personaje del Gaucho Rivero (que está en los billetes de 50 pesos). El y sus secuaces vivían del abigeato. Tiempo después fueron capturados y en ausencia de un magistrado local fueron remitidos a Londres. Posteriormente nuestro Restaurador de las Leyes, les propuso a los ingleses cederle la soberanía de las islas (que ya detentaban hacia una decada) a cambio de la cancelación del empréstito de la Baring Brothers, tomado por Rivadavia para construir el puerto de Buenos Aires, Si vamos a contar la historia, contemosla completa.

 

Curiosas acotaciones

 

Los comentarios aquí vertidos, o los anteriores, pueden volver a leerse en www.columnadelvino.com.ar  haciendo click en el buscador

 

La semana próxima estaré nuevamente con Uds.

Mientras tanto les deseo que tomen buenos vinos

  

ALEJO

 “El Añejo”