AÑO XX - NUMERO 51

(18.12.2020)

 

 Hola queridos Wine Lovers

 

 

 

   

EMMA WATSON

 

 

 

  

 


Emma Charlotte Duerre Watson
​ (n. París, 1990), es una actriz y modelo británica, conocida principalmente por haber interpretado a Hermione Granger en la saga de películas de Harry Potter (desde muy niña). No obstante en 2007 empezó a encarar otras realizaciones y se ha ganado un lugar en el ambiente, por su frescura interpretativa y su belleza juvenil.
Ha sido la base de campañas publicitarias de Lancôme y Burberry entre otras. En la pantalla grande trabajó (además de las de Harry Potter), en Mi semana con Marilyn (2012); Noé (2014), con Russell Crowe, Anthony Hopkins, Jennifer Connelly; El círculo (2017), con Tom Hanks; La Bella y la Bestia (2017 enésima versión, aquí con actores y animación), y Mujercitas (7ma versión), entre otras.
La revista británica Empire la calificó como la mujer más sexy de las estrellas cine. 

 

 

VINOS

  

La Bodega Andeluna, que tuve la suerte de visitar hace algunos años, ha presentado la cosecha 2020 de su nuevo Andeluna Semillón, Cosecha 2020, Edición Limitada, que muestra la evolución de la firma, que se define bajo el lema “somos vinos de montaña”, ya que elabora sus vinos con uvas de viñedos propios sitos a unos 1300 metros de altura, en Tupungato, Valle de Uco. También presenta una nueva imagen institucional y un nuevo Logo que alcanza a todas las líneas de la bodega, con cambio de etiqueta a cargo del Estudio Arena Bahamonde y con la Dirección Enológica de Manuel González Bals.
En este caso es un semillón 100 % proveniente de viñedos muy antiguos, porque como les he contado el Semillón llegó a ser una de las cepas más plantadas del país. Tiene una presentación llamativa y elegante en una botella Cartier, de hombros rectos y transparente, y en la copa se muestra de un color amarillo pálido y suaves tonos verdosos. En  nariz ofrece aromas a cítricos, pimientos verdes y espárragos, además de algunas notas herbáceas, llegando a una complejidad olfativa digna de elogio y naturalmente pura ya que no pasa por madera.
En boca tiene una entrada fresca debido a su buena acidez (pH 3.1), es seco (1,8 g/l), tiene personalidad y cuerpo medio (13°), es muy agradable y redondo, que es una particularidad de la cepa y que, también, en su final deja un toque ligeramente untuoso. Excelente (Precio sugerido $ 1.100).
Esta variedad forma parte de la línea de vinos de Edición Limitada de la bodega, que se distinguen por presentación de etiquetas de tonos plata y azules, cápsula plateada. Está integrada, además del vino en comentario, por el Blanc de Franc, Rosé, Torrontés (ya comentado en estas Columnas), Ensamble Otoñal y Extra Brut.

 

 

En éstos días probé el Gran Alambrado Cosecha Manual, Malbec Cabernet,  Cosecha 2018, que se incorporó a la línea Alambrado como tope de gama. Lo elabora la Bodega Santa Julia, de propiedad de la Familia Zuccardi, que tuve oportunidad  de visitar hace unos quince años. La firma es una empresa familiar fundada en 1963 por el Ing. Alberto Zuccardi, experimentado conocedor de sistemas de riego. Lo sucedió su hijo José Alberto Zuccardi y actualmente su nieto Sebastián Zuccardi se encuentra trabajando al frente del equipo agrícola y enológico.
En este caso el vino, que es un corte de Malbec 70 % y Cabernet Saubvignon 30 %, tiene una presentación muy elegante, aunque algo oscura para destacarse en una góndola. Se muestra en la copa con tono rojo oscuro, con destellos violáceos. En nariz brinda aromas a frutas rojas maduras, notas de violetas, toques de especias y un dejo de vainilla debido a su paso (el 40 % del vino), durante diez meses. En boca es amable desde su entrada y sigue agradable con buen cuerpo (14°), con taninos presentes con cierta firmeza que le dan volumen, pero sin dejar cierta frescura, debido a una buena acidez. Tiene un final placentero. Un buen vino (Aprox. $ 600). 

 

 


También tomé, esta semana, el Don Valentin Lacrado, Cabernet Sauvignon Cosecha 2020, que integra la línea que se amplió, del original blend, a ofrecer distintos varietales, que completan el homenaje que Don Enzo le hiciera a su padre en 1965 al lanzar un vino con su nombre.

En este caso tiene la presentación clásica de la línea, quizás con una botella un poco más alta y estilizada, y se muestra en la copa con un color rojo rubí oscuro y en nariz propone aromas a frutas rojas, notas de especias y un dejo de pimiento rojo y pimienta. En boca tiene cierta frescura que lo hace muy agradable y taninos razonablemente redondos que lo hacen un vino equilibrado y muy bebible para muchos paladares. En  definitiva un muy buen vino en su gama (Aprox. $ 200). 

 

 

 

En estos días tomé Nicasia Malbec, Cosecha 2018, de la Bodega Catena Zapata, que tiene un presentación elegante con ciertos detalles de lo que ellos llaman “blend” ya que en una segunda etiqueta (más abajo), se lee “Malbec”, pero aclaran que tiene algo de cabernet sauvignon y algo de petit Verdot. Algunas etiquetas de otras añadas, especificaban algo así como “Malbec 90%”. De todas formas la ficha técnica de la bodega habla de 90% Malbec, 6% Cabernet Sauvignon, 4% Petit Verdot, así como que (por otra parte), pasa doce meses en roble francés.
Tiene un color rojo intenso y oscuro y despliega aromas a frutas rojas maduras, notas de especias y toques de vainilla y café debido al contacto con madera. En boca tiene un ataque agradable, y corre con cuerpo entre medio y grueso (13,5°), pero llena el paladar de forma agradable y grato hasta su final, persistente y animoso. Un muy buen vino, visto en vinotecas a unos $ 800 y en supermercados orientales a unos $ 550. A mi entender un poco caro, pero bueno. Lo tomé en un restaurante de $ 1.000 (ídem). 

  

 

En estos días tomé el Septima Obra, Reserva, Malbec, Cosecha 2019, de Bodega Séptima, por cuya puerta pasé muchas veces pero nunca tuve oportunidad de visitarla.
En esta cosecha se presenta con una nueva etiqueta mucho más elegante que las anteriores y mantiene su buena calidad.
En la copa se muestra con un color rojo intenso con tonos violáceos. En nariz ofrece aromas a frutas rojas maduras, como ciruelas, frambuesas, guinda y frutilla, con dejos de vainilla y ahumados producto de su contacto con roble francés y americano (ni la etiqueta ni la bodega dicen cuanto tiempo ni de qué forma). En boca tiene un ataque suavemente dulzón y luego corre completo y con taninos amables, que llenan el paladar para ir hacia un final goloso y agradable. Muy buen vino (Aprox. $ 600/650).  

 

 

NINA NATURAL

  

Esta semana tuve el gusto de participar en un ZOOM, organizado por Leonardo Spadone (en la imagen), C.E.O. de Bodega San Huberto que, como ya les conté, produce vinos con uvas del Valle de Aminga (latitud Sur 28º), Depto. de Castro Barros, La Rioja (unas 200 Hectáreas), de Vistalba, Luján de Cuyo, Mendoza (unas 120 Hectáreas), y en Huailai, China.
Presentaba sus nuevos vinos NINA NATURAL, con la asistencia de Leonardo, obviamente, el anfitrión, Juan Banno, el Enólogo que acompaña a la firma desde sus inicios, hace unos 20 años, el Ing. Agrónomo Julio Alarcón (también de muchos años en la empresa), y el asesor externo Mauricio Lorca de gran reconocimiento profesional.
Leonardo contó que, originalmente, Nina era un Petir Verdot de muy buena calidad y luego fueron agregando otras cepas pero, preservando el renombre alcanzado por el primero, crearon un línea superior que empezó con el Nina Gran Petit Verdot y le siguieron el Gran Malbec, el Gran Cabernet Franc, el Gran Syrah y recientemente el Nina Gran Bonarda. Continuó la línea Nina, con un blend Gold y siete distintos varietales, además del Moscato Giallo Dulce.

Es importante contar lo relatado por todos ellos y en especial por Mauricio Lorca, con relación a que en ese lugar de La Rioja cuyos viñedos van desde 1400 a 1600 metros de altura, al pié del Cerro Velasco, es un terruño único, con muy pocas precipitaciones, gran amplitud térmica, amplia luminosidad, bien seco y con acuíferos a unos 300/350 metros de profundidad, lo que ha hecho que la utilización del agua (y la energía para extraerla), se reprocese y reutilice, en las diversas necesidades de la bodega.

Estos nuevos vinos NINA NATURAL, tienen la característica de haber sido diseñados y elaborados de la forma más natural posible, con levaduras indígenas, y los llaman así ya que aún no obtuvieron la certificación de orgánico, aunque están en ese camino. Son tres blend, uno blanco, otro rosado y un tercero tinto, todos hechos a partir de uvas cosechadas en forma temprana (unos 15 días antes que el resto de la cosecha), para obtener una mayor acidez natural y por ende mucha frescura, de manera que se acerquen al estilo de vinos preferidos por la gente joven y en un nivel de precio intermedio entre los Gran Nina y los Nina Gold. Lo curioso es que los tres tienen la misma etiqueta, que ilustra la imagen y se distinguen por el color del vino, ya que todos están envasados en botellas de vidrio transparente. Tienen un precio sugerido de $ 600 (aunque he visto en internet algún valor menor). 

Podría describir brevemente a estos vinos así:

Blanco: Color amarillo claro con tonos suavemente verdosos. En nariz ofrece aromas frutales, frutas frescas, donde sobresalen duraznos blancos, cítricos y nota de flores blancas. En boca es fresco desde su taque, y luego corre con buen cuerpo (13,5°), elegante y agradable.

Rosado: Está hecho con sangría de uvas tintas, con una maceración breve y se muestra con un color rosa pálido (parecido a los de Provence), con una nariz llamativamente marcada de frutas rojas y algún dejo especiado. En boca es fresco, amable (pH 3.8), y corre rápidamente hacia un final, sabroso. 

Tinto: Color rojo rubí oscuro. En nariz brinda aromas a frutas rojas frescas, como ciruelas, frambuesas, cerezas y guindas con un toque de especias. En boca tiene un entrada amable y dulzona, y luego sigue con un cuerpo interesante (13.5°), pero agradable y fácil de tomar.

Todos muy atractivos y con un muy buen perfil comercial. A su vez, todos esperamos un vino ICONO cosecha 2017 que está próximo a lanzarse. 

 

 

EL MAR Y LA CONSERVACION DE LOS VINOS

 

Les he contado varias veces que algunas bodegas estiban sus botellas en el mar ya que brinda bajas temperaturas, generalmente estables, nada de ruido, poca luz e inexistencia de contaminación externa.
En el año 2010, según me hiciera llegar la noticia un estimado colega, se han encontrado en un naufragio (del siglo XVIII), en el Mar Báltico a 55 metros de profundidad, en las costas de la isla Aland (entre Finlandia y Suecia), unas 30 botellas sin etiquetas del champagne, que parece ser el más antiguo que existe en la actualidad. Una enóloga probó una de las botellas y sostuvo que estaba muy bueno.
Como la visibilidad es muy baja poco más de un metro, los buzos no pudieron distinguir el nombre del pecio, pero al encontrar un ancla en el corcho, la firma Moët & Chandon sostiene que es una partida producida por ellos. Otros entienden que es un Veuve Clicquot.
El hallazgo, ciertamente significativo, ha sido precedido de algunos otros, como Galeones españoles, y algunos más recientes de los siglos XIX y XX. También se encontraron ánforas muy antiguas en otros naufragios, pero no hay versiones sobre el estado de las bebidas.
Finalmente resulta más fácil, desde hace un tiempo, encontrar esta “joyitas”, debido al avance (de la técnica y tecnología), del buceo y a la mayor cantidad de gente que lo practica, tanto en forma profesional como recreativa y uno de los buceos más atractivos son los que se realizan en los naufragios, de ahí que hayan aparecido esas botellas y otro objetos llamativamente conservados. 

 

GRAND PRIX

  

Me parece oportuno recordar que el Campeonato Mundial de Fórmula Uno (antes llamado Campeonato Mundial de Pilotos), que acaba de terminar, ha cumplido su septuagésimo año.
El primer campeonato se realizó en 1950 y fue ganado por Guiseppe Farina. Esta es la fórmula top del automovilismo mundial, cuyos pilotos más ganadores, han sido, Lewis Hamilton (reciente campeón por séptima vez), Schumaker (7), Fangio (5), Alain Prost (4), Sebastián Vettel (4), Ayrton Senna (3), Jack Brabham (3), Jackie Steward (3), Niki Lauda (3) y Nelson Piquet (3).
Nuestro país ha aportado al quíntuple campeón Juan Manuel Fangio, a dos subcampeones, Carlos Reutemann y José Froilán González, además de esporádicos pilotos, como Ricardo Zunino, Oscar Larrauri, Norberto Fontana, Esteban Tuero y Gastón Mazzacane. 

Una descripción muy precisa de los albores de esta categoría, fue la película Grand Prix, deleite de todos los “fierreros” y que en su momento me encantó. 

Grand Prix fue una película estadounidense de 1966 dedicada a las carreras de Fórmula 1. Dirigida por John Frankenheimer (†) y protagonizada por James Garner (†), Yves Montand (†), Brian Bedford (†), Eva Marie Saint, Antonio Sabato, Françoise Hardy, Toshiro Mifune (†), Jessica Walter y Aldo Celi (†), entre otros.
Fue una de las películas más taquilleras de su año, además de haber conseguido tres premios Oscar: al mejor montaje, mejor sonido y mejores efectos sonoros. Sus espectaculares escenas de carrera la han convertido en película de culto para los aficionados al automovilismo lo que ha llevado a relanzarla en varios formatos
La película contiene impresionantes tomas de carreras de la vida real y de ficción, sin la tecnología digital, lo que obligó a emplear numerosos recursos técnicos, como filmaciones desde otros vehículos al lado de los reales.
También resultaron muy interesantes las apariciones de campeones de la Fórmula 1 como Juan Manuel Fangio, John Surtees, Jim Clark, Graham Hill, Jochen Rindt y Jack Brabham y otros famosos corredores como Phil Hill, Dan Gurney, Richie Ginther, Joakim Bonnier, Bruce McLaren, Chris Amon, Guy Ligier, y Jo Siffert, entre otros. 

 

 

Fue filmada durante el Campeonato Mundial del año 1965, conquistado -por segunda vez- por Jim Clark, con su Lotus 33 diseñado por Colin Chapman que, además, fue el primer auto con motor trasero (con el mismo piloto), en ganar la 500 Millas de Indianápolis.
Por otra parte, para mayor conocimiento de la época, pongo una fotografía del Gran Premio de Mónaco de 1965, para que vean (sobre todo los más jóvenes), como eran los autos de aquél tiempo. Linda época, más artesanal …   

 

 

CORREO DE LECTORES

   

Una amiga me dijo:
Gracias Alejo, te acordaste de nosotras, es un machazo …
Bué. 

 

Otra lectora me contó:
Alejo me encantó el Brasileño que canta en inglés. Vi todos los videos y el que más me gustó fue Dancing Queen…
Si a mi también me encantó  … digo … su interpretación de ese tema. 

 

Un viejo amigo me contó:
…mencionás un par de blancos, y la semana anterior, me quedó en el tintero comentarte que estaba en la búsqueda de algún torrontés, y recorriendo los Asiashops de mi barrio, me harté de ver blancos, cosecha tardía, dulces, en proporción del 90 % sobre otras variedades, al fin, me quedé con el viejo Suter Etiqueta Marrón, que es un antiguo amigo. Vinos blancos dulces ? para paladares femeninos, a mi y a algunos amigotes, no nos van. Shalú!
Claro, los blancos dulces tienen unos consumidores muy fieles, pero más reducidos que los bebedores de vinos secos. El Suter Etiqueta Marrón fue un clásico de los ’60, ’70 y ’80, hoy un poco menospreciado, pero cada tanto tomo alguno para recordar viejas épocas.

 

Un distinguido colega, coleccionista de chapitas de champagne, apuntó:
Lo que lamento del Doña Paula es que tenga chapita neutra.
Bueno, lo que quiere decir que no le disgustó el contenido.

 

Otro distinguido colega, me dijo que le llamó la atención el Vuelo de Cóndor, Malbec Cosecha 2006.
He leído que es de la Bodega: Vuelo de Cóndor sita en La Consulta (Mendoza), varietal 100%  y dicen que tiene Intenso color rojo acompañado de reflejos violáceos, brillante y límpido con aromas a frutos rojos y una nota ligera y picante. Taninos sedosos lo que lo hace agradable en boca. Está presente solamente en los mejores restaurantes de Francia. 

 

Los comentarios aquí vertidos, o los anteriores, pueden volver a leerse en www.columnadelvino.com.ar haciendo click en el buscador 

La semana que viene estaré nuevamente con ustedes,

mientras tanto les deseo que tomen buenos vinos

 

ALEJO

 “El Añejo”