La Columna del Vino
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Nro. XXIII – NUMERO 35
24/09/2023   

Estimados lectores/seguidores: 

 

 

CAFAYATE

 

Hermosa tierra de paisajes, montañas

y muy buenos vinos. 

 

Allí descubrimos el Valle, con sus vistosas montañas,

y un terroir excelente para la vitivinicultura.

Visitamos la Bodega El Esteco, y paramos en su Hotel Patios de Cafayate,

Además, conocimos las Bodegas Amalaya, Piatelli, El Porvenir de Cafayate,

Vasija Secreta y Tukma, en cuyo Hotel Altalaluna (imagen), paramos también.  

 

 

 

 

VINOS

 

 

En una agradable cena, en uno de mis restaurantes favoritos, La Cabaña, sito en Puerto Madero, para acompañar excelentes platos de carne, pedí un vino que hace mucho no tomaba: el A Lisa, Malbec, Cosecha 2021, que elabora la Bodega Noemía, originalmente de propiedad de Condesa Italiana Noemí Marone Cinzano, y del prestigioso winemaker Danés Hans Vinding-Diers, y recientemente (después de 18 años), pasó a ser únicamente de Hans (a quien tuve el gusto de conocer -junto a la Condesa- hace unos cuantos años).
Las uvas de este vino son de Mainqué, Valle de Río Negro (Patagonia), con viñedos de una antigüedad promedio de 40 años, y el producto es 100% Orgánico y Biodinámico. Desde 2019 se envasa en una botella borgoñesa con su etiqueta clásica, sobria y elegante. Alguno de sus antecesores obtuvo 93 puntos en The Wine Advocate, y de allí Luis Gutierrez, destacado por Robert M. Parker Jr. para analizar los vinos de Sudamérica y España, dijo:
“…no se utilizó azufre en las uvas, que fermentaron en depósitos de acero inoxidable durante unos 10 días con extracción suave … maduró un breve tiempo en barrica, rotando entre barricas usadas y acero inoxidable. Tiene aromas de frutas rojas brillantes y una capa de especias sutil y muy bien integrada. Es armonioso y fresco, elegante y ofrece muy buena calidad por su precio. Los taninos son muy finos … Es limpio, jugoso y muy agradable y fácil de beber.” Coincido con el experto, señalando que las bondades de este vino lo hacen una “gema” invalorable, poco conocida pero muy recomendable. A mi manera de ver: Más que excelente ($ 25.000 en el restaurante). 

 

 

 

El Casa Boher Gran Reserva, Cosecha 2019, desde su nacimiento -hace exactamente 10 años con la cosecha 2013- ha sido un blend que en aquélla oportunidad estuvo compuesto por un 90 % de Malbec de la finca Los Árboles (en lo que hoy es la IG San Pablo, que en aquel entonces aún no lo era), y 10 % de Merlot de la misma finca, a 1250 msnm. Ese corte se repitió en 2016 y en el actual, aunque ahora el malbec es en un 50 % de la finca Alto Agrelo a 1100 msnm. Tiene una presentación similar a las anteriores añadas y se muestra con un color rojo intenso y oscuro, con buenas piernas (posee 14,8° de alcohol), pasó 14 meses en barricas de roble francés y americano (en partes iguales), de primer y segundo uso. Ofrece aromas a frutas rojas, frutas secas y especias, acompañadas de notas de vainilla y café. En boca se lo nota robusto, con buena estructura, taninos redondos y muy agradable hasta su sabroso recuerdo (Aprox. $ 14.000).  

 

  

 

En nuestra visita a la Bodega El Esteco, atendidos excelentemente en el Hotel y luego en la Bodega por Alejandro Pepa, el enólogo principal, tomamos varios vinos. 

Comenzamos por El Esteco Old Vineyard 1945 Torrontés que, obviamente se lo denominó así por la antigüedad del viñedo del que parte, de casi 80 años (1945). Ya lo había probado en un evento, pero ahora lo tomé más tranquilo y con los detalles que nos brindó el winemaker.
Es un vino con una presentación llamativa, primero porque está envasado en una botella borgoñesa que -en general- no se usa para esta cepa, y por la indicación de la fecha de la plantación de las uvas. Tiene un color amarillo claro con tenues tonos verdosos. En nariz es delicado pero con una suma de aromas propios de la cepa, con dejos cítricos y florales, notas de miel y un toque de la uva moscatel, de la que -junto con la criolla- nació esta variedad hoy emblemática de nuestro país. En boca se lo siente fresco, con buena acidez, frutado y muy agradable, de esos que invitan a tomar otra copa. Excelente: ha tenido puntuaciones de los críticos internacionales, desde su primera añada (2016), siempre por arriba de los 92 puntos (Aprox. $ 7000/8000).  

 

 

El segundo fue otro blanco, de gran calidad enológica y de una cepa que no es de las más vistas en Cafayate, el Partida Limitada El Esteco, Chardonnay que luego me acompañó con la entrada de la cena.

Tiene una presentación llamativa, porque en la etiqueta detalla sus características, entre las que informa que se elabora con uvas de Chañar Punco (a 2000 metros de altura), y además por el “capuchón” que asemeja a un sellado de parafina.

En la copa se muestra de un color amarillo dorado con una ligera tonalidad verdosa. En nariz brinda intensos aromas a frutas de pulpa blanca, manzanas verdes, ananá y mango, además de notas florales y un ligero dejo de vainilla debido a su paso por barricas de roble francés durante seis meses.

En boca tiene una entrada amable, con una acidez justa que lo hace correr fácilmente por el paladar y sobre su final se muestra untuoso y con un final largo y meloso. Por ser un vino de partida limitada (unas 1000 botellas), es un vino de alto precio. Robert. Parker lo calificó con 91 puntos (yo hubiera calificado algo más arriba).   

 

 

Después de unos pancitos con aceite de oliva, de los viñedos de la firma, seguimos con los tintos y empezamos con el Fincas Notables Merlot, Cosecha 2019, que tiene una presentación ya clásica de la línea, con cierto detalle de la zona de origen de las uvas. En la copa exhibe un color rojo rubí con bordes ligeramente atejados, debido a la crianza en roble francés durante quince meses, con piernas muy delicadas. En nariz hace sentir la fruta de la cepa, caracterizada por las notas de cerezas, guindas y moras, además de ciertos dejos de especias y menta, con un suave toque de vainilla debido a la crianza. En boca tiene un ataque amable y suave, corriendo por el paladar con taninos sedosos, de manera que lo hacen muy elegante y agradable de principio a fin, culminando con un recuerdo grato y sabroso. Excelente (Aprox. $ 9000/10.000).

  


Seguimos con el Fincas Notables Cabernet Sauvignon 2017, que tiene la presentación ya conocida de toda esta línea y que se luce con un color rojo rubí, profundo y oscuro, con muy buenas piernas, bien coloreadas.
En nariz permite sentir aromas frutas rojas y negras, suavemente maduras, algo de especias y notas de pimiento verde y morrones, dejos de eucalipto y toques de vainilla, chocolate y ahumados, debido a su crianza durante quince meses en roble francés. En boca tiene un ataque estructurado y luego sigue con buen cuerpo, taninos intensos pero dulzones y redondos, lo que lo hace muy agradable, en todo su recorrido para dejar un recuerdo, largo atractivo y seductor. Más que excelente (Aprox. $ 10.000/12.000). 

 

 

 

Finalmente, tomamos el vino top de la bodega, el ALTYMVS MMXVII (Cosecha 2017), que resultó soberbio, como sus anteriores añadas.

En esta oportunidad se trata de un assemblage compuesto por Cabernet Sauvignon 55 %, Malbec 30 %, Cabernet Franc 10 % y Merlot 5 % y se añeja en barricas de roble durante dieciocho meses, con lo que se logra redondez de taninos, complejidad aromática y perfecta integración y estabilidad del blend.

Se presenta en una botella esbelta y su etiqueta es elegante, llamando la atención su nombre tan particular. En la copa se lo ve con un color rojo rubí oscuro con tonos violáceos y con ciertos destellos atejados en los bordes.

En nariz ofrece aromas frutales que recuerdan a las ciruelas, cerezas moras y arándanos, dejos especiados, pimientos rojos y notas de vainilla y café producto de la crianza. En boca tiene una entrada amable y ligeramente dulzona, para luego correr con buen cuerpo, llenando el paladar, pero -como dije- con taninos suaves y bien integrados, logrando un vino sabroso, distinguido y complaciente de principio a fin, por eso recibe mi calificación más alta: Soberbio. Ha recibido puntuaciones internacionales de entre 92 y 95 puntos (Aprox. $ 35000/40000).  

 

 

NOTICIAS

  

 

 

Juan Pablo Murgia, enólogo de Bodega Otronia y Bodega Argento, miembro de Alejandro Bulgheroni Family Vineyards, ha sido nominado como “Enólogo del Año” por la revista norteamericana especializada Wine Enthusiast, en los Wine Star Awards 2023 Juan Pablo tiene 39 años, y como Director de Enologia el Grupo Avinea, es el responsable de la elaboraciòn de los vinos de cinco bodegas: Argento, Otronia, Cruz de Piedra, Pacheco Pereda y Cuesta del Madero, con un capacidad de 32 millones de litros. 

 

 

 

 

 

En la destacada publicación Wine Advocate (la más prestigiosa del mundo), el jueves 21/9/2023, se publicó un artículo, muy interesante, que hablaba muy bien de los Chardonnay de Australia que, en breve síntesis, decía:

El Chardonnay puede ser el mayor éxito de Australia y, sin duda, son los vinos premium de mayor valor del mundo. El Chardonnay más caro de Australia cuesta 250 dólares (a excepción de una cuvée de un solo lanzamiento de Penfolds), y muchos rondan los 66 dólares. Si consideramos que estos vinos son los mejores Chardonnay del nuevo mundo (y lo son), muchos de los cuales están cara a cara con los grandes grandes crus de Borgoña, tiene una propuesta de valor llamativa. Lo que une a estos vinos de Yarra Valley, Beechworth, Mornington Peninsula, Geelong, Alpine Valleys, Henty, Macedonia, Central Victoria (e incluso algunos de fuera del estado: Adelaide Hills y Eden Valley), es más intangible que los factores que los distinguen, pero no menos importante: la elaboración del vino. En todos los casos, dicha elaboración muestra destreza, precisión, sensibilidad y habilidad. Los vinos son elegantes. Y los mejores vinos, como siempre, hablan de sus terroirs, de sus clones y también de sus elaboradores. 

 

ALGUNOS MENSAJES DE LECTORES

  

Un poco atrasado, un amigo muy interesado en éstas Columnas señaló:
Qué buena la de la Coca Cola, no toma vino pero está …
Se refirió a la foto de Kate Beckinsale, muy bonita por cierto, que me “defraudó” tomado Diet Coke. 

 

Un viejo amigo me dijo:
No sabía del fallecimiento de Harriot, DEP, un grande con todas las letras. Los libros, excelentes ambos, aprendí cosas que desconocía en lo absoluto, y me ratificaron otras que si conocía pero muy por encima. En el almuerzo, te olvidaste de comentar que ibas a Salta, que belleza el Hotel, realmente para envidiar sanamente toda tu vivencia …

Y después agregó:
Tal vez, los libros aburran a quién no le interese el tema que, obviamente, no es mi caso. Además me ratificaron muchas cosas y rectificaron -menos- creencias sobre el asunto.
Cierto Juan Carlos Harriot fue un grande de polo mundial.
Cierto también, que el Hotel Patios de Cafayate es una belleza, hoy va una foto del Hotel Altalaluna: otra belleza. 

 

Otro lector señaló:
Alejo … Muy bueno el libro en todo sentido. Me quedó gravado que señalás -con apoyo científico- que el vino no aumenta el colesterol en la medida que se tome moderadamente. Yo pensaba que si y mi clínico también, pero resulta claro que los datos que aportas tienen distintos sustentos, incuso con las conclusiones de los dos tipos que citás … Ahora voy a tomar moderadamente -como siempre- pero sin culpa.
Bueno, me alegra que para algo sirvió mi recopilación de datos. 

 

Un amigo de muchos años recordó:
Alejo qué grande sos al recordar a un grande como Juan Carlos Harriot. Vi la mayoría de las finales del Abierto de Palermo (algunas con vos), contra Santa Ana, otro gran equipo, y los partidos con Mar del Plata, de los Tanoira. En Argentina tenemos algo que indiscutiblemente es lo mejor del mundo: El POLO.
Si, yo también vi muchas finales de Coronel Suarez (de los Harriot y los Heguy), Santa Ana (de los Dorignac), y también de Mar del Plata en el que me gustaba mucho como jugaba Gonzalo Tanoira (10 de Handicap). También vi a Los Indios Chapaleufú I y II (de los hijos de los Heguy; Bautiusta, Marcos, Gonzalo, y Horacito; por otro lado, Ignacio, “El Ruso”, y Aberto hijo), y más cerca a Los Pieres y muchos más.
Ahora lo miro por T.V. donde se puede ver la jugada desde varios ángulos, la pasan varias veces y se aprecia bien a los jugadores en toda la cancha. Pero nada es igual al “clima” de Palermo, con el ruido de los tacazos y del galope de los caballos, como los gritos de los jugadores y las ovaciones del público. 

 

 

Un estimado colega me mando esta foto y me dijo:
Moooooooyyyyyyy rico …

Y después agregó:
Tremendo. Un amigo lo llevo a una cena, me gustó y ayer lo busqué para comprarlo …
Parece que el precio lo desalentó. 
Como le contesté: “Top” el vino, la bodega, los dueños, y el enólogo (Daniel Pi, ex Chief Winamaker de Trapiche).

 

 

Los comentarios anteriores, pueden volver a leerse en www.columnadelvino.com.ar  haciendo click en el buscador

Y muchos pueden verse en @alejo.martinez.araujo 

 

La semana que viene estaré con Uds.

Y les contaré algunas cosas de mi viaje a Cafayate (Salta).

 

ALEJO

 “El Añejo”