El restaurante Casa Cruz, sito en Uriarte 1658 (Palermo - 4833-1112), tiene una excelente ambientación, moderna pero sobria, con la cava como fondo y cuenta con muy buenos platos, una amplia carta de vinos y un sommelier que se encarga del asesoramiento y servicio.
Tiene una importante barra en la entrada y una extensa carta de tragos y cócteles para disfrutar antes o después de la cena.
La atención es amable, no hay ruido sobresaliente y la disposición de las mesas hace que cada una de ellas no se encuentre cerca de la otra.

En diciembre (2014) contaba con el denominado Menú Manos Negras en Casa Cruz, establecido en ocasión de haber cumplido sus diez años de funcionamiento, aunque hace un tiempo con distintos dueños (hoy los mismos de Aldo’s Restaurante).
Dicho menú se integraba con un entrada (Faina dorada con ensalada de rúcula y queso sbrinz ó Tostada con picadillo de hígado y huevos), un principal (Fusillis de sémola caseros con tomate natural, espárragos, alcaparras y zucchinis  ó  Solomillo con tomates especiados y ensalada de pepinos y menta), y postre, en el que hay varias elecciones posible, yo recomiendo el postre Balcarce. Todo ello acompañado por un agua mineral por persona y ½ botella de vino  Manos Negras Malbec, más café. Realmente muy interesante y apetitoso.

En lo que hace a los vinos, optamos por agregar a la oferta, con la entrada, un Lindaflor Chardonnay, Cosecha 2011, de la Bodega Monteviejo, que lidera el conocido winemaker Marcelo Pelleriti de quien ya les he hablado varias veces. Este chardonnay, con buen paso por madera resulta uno de los mejores vinos de esta cepa que se elaboran en el país.
Luego seguimos con los de la propuesta, los Manos Negras Malbec, que elabora el también conocido winemaker Alejandro Sejanovich conjuntamente con su socio Jeff Mausbach, con toda una gama de vinos de alta calidad. En el caso, se trató de vinos redondos, correctos y muy amables.

Sin perjuicio del menú aludido, a la carta el costo por persona es de alrededor de $ 450/500 (incluido el vino)

COMENTARIO de enero de 2015.