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AÑO XV - NUMERO PRUEBA


Hola mis queridos Wine Lovers:

Andrea Petković es una tenista profesional alemana, aunque nacida en Tuzla (Bosnia Herzegovina) en 1987. Vive en Griesheim, Alemania.

Su padre, ZoranPetković, ex jugador de tenis de Yugoslavia y miembro del equipo de Yugoslavia de Copa Davis la entrenó en sus primeros pasos. Hoy ya ha ganado seis títulos de la WTA.

Está tan bien entrenada que da miedo...




De la bodega Achaval Ferrer ya les he hablado. En  esta oportunidad les cuento que he tomado uno de sus clásicos que es el Achaval Ferrer, Quimera, Cosecha 2010, un blend de Malbec - Cabernet Franc - Cabernet Sauvignon - Merlot - Petit Verdot, con una crianza de doce meses en barricas de roble francés, 40% nuevas, 60% de segundo uso y que se elabora bajo la supervisión de famoso enólogo italiano (Flying Winemaker), Roberto Cipresso. Un vino que obtuvo 91 puntos de Robert Parker.

Con esos antecedentes no se puede hablar más que maravillas de este vino y, al respecto, señalo que se trata de un vino que tiene la presentación que se aprecia en la imagen, y que se exhibe en la copa con un color rojo púrpura oscuro y muy buenas piernas. En nariz propone aromas a frutas rojas, algunas suaves notas minerales y dejos de vainilla y chocolate. En boca se muestra agradable desde el ataque, ligeramente dulzón, para continuar como un vino suave, de cuerpo medio, aunque cuenta con 14° de alcohol, mostrándose correcto en todos sus pasos, para dejar un recuerdo muy amable.
Se trata, sin duda, de un vino de alta gama (Aprox. $ 400), que no puede calificarse sino de muy bueno

Hace unos días probé el nuevo vino Las Perdices Torrontés Dulce Natural, Cosecha 2014, que está elaborado con el 100% de uvas Torrontés, provenientes de viñedos de Agrelo, Luján de Cuyo. Para su elaboración se detiene -mediante frío- la fermentación alcohólica, dejando un remanente de azúcar natural.
Se trata de un vino que tiene una elegante y llamativa presentación y que en la copa se muestra con un color amarillo suavemente dorado. En nariz ofrece aromas a duraznos, cítricos y uva moscatel y uva dulce en general, además de toques de flores blancas, como jazmines. En boca es fresco, de cuerpo ligero aunque ligeramente envolvente. Su acidez se combina muy bien con el azúcar residual, que con 45 g/litro no es empalagoso sino muy agradable y apropiado para acompañar postres o como aperitivo con quesos. Muy bueno (Aprox. $ 85/90).

Viña Las Perdices elabora 3 vinos en base a esta cepa: Las Perdices Torrontés, Las Perdices Sweety - Vino Espumante Dulce (50% Torrontés, 30 % Viognier y 20% Sauvignon Blanc) y el flamante Las Perdices Torrontés Dulce Natural.

NINA es una marca de vinos Premium posicionada en el segmento que comprende desde los $ 100 a $ 300, que está en el mercado desde hace más de ocho años y que se inserta en el marco de Bodegas San Huberto. Hace muy poco tiempo anunció Inés González, especialista en temas de posicionamiento  y comunicación de bodegas de alta gama, llevará adelante el desarrollo de su imagen.



Con ese fin tuve la oportunidad de participar en un almuerzo el Aldo’s Restaurante (Moreno 342 de Capital federal), en el que Leonardo Spadone, Presidente y Carlos García Otaño, Jefe de Ventas, nos explicaron los objetivos y alcances del emprendimiento que cuenta con una bodega en Mendoza otra en La Rioja y otra en Huailai (China).

Mientras tantos pudimos probar su Nina Blend, Cosecha 2010. del que les he hablado varias veces, sosteniendo su excelente relación precio calidad (Aprox. $ 100/110).

Ya con la entrada, que en mi caso fue un sopa con trozos de truchas ahumadas, disfrutamos del Nina Cabernet Malbec, Cosecha 2010, que se destaca por la presencia de los descriptores de ambas cepas, arrojando un corte muy interesante (Aprox. $ 140).

Luego con el principal que en mi caso fue una costilla de cerdo, excelente (llamativamente tierna), probamos el Nina Petit Verdot, Cosecha 2009, que fue el primero que se lanzó en esta línea (hace más de diez años), y que se alza como un vino de muy alta gama. Se destaca con su presentación en una botella grande y pesada y se luce en la copa con un color rojo oscuro, intenso y con buenas piernas, para pasar a desprender el perfume de la cepa, complementado por sus notas terciarias. Luego en boca conjuga cierta amabilidad en el ataque para correr luego con gran personalidad y firmeza, mostrando taninos importantes son desmerecer las notas frutales. (Aprox. $ 180/200).

Los tres se elaboran a partir de uvas cultivadas en el Valle de Aminga, Provincia de La Rioja, a 1.450 metros a nivel del mar

Ya con los postres gozamos el Nina Gran Malbec, Cosecha 2009, que resultó un vino espléndido, que se hace con uvas de Vistalba, Luján de Cuyo, provincia de Mendoza, que tiene todos los atributos de un gran vino, que se muestra con un color rojo oscuro con tonos violáceos y buenas piernas. En nariz se destacan los aromas a frutas rojas maduras, con predominio de ciruela y frambuesa, notas de vainilla y chocolate. En boca con la entrada dulzona del malbec y la amabilidad de sus taninos redondeados por la crianza. Excelente (Aprox. $ 300)

Para finalizar brindamos con un muy agradable espumante Nina Extra Brut y nos despedimos contentos de haber conocido en detalle la actividad de la bodega y de haber probados muy bue-nos vinos, por los que hay que felicitar, también, al enólogo Juan Banno, así como a la firma por su proceso de crecimiento, manteniendo la calidad.
Sus otros productos son: San Huberto jóvenes, San Huberto Roble, y Cabo de Hornos y el Nina Moscato Ga



En 1883 Bautista Gerónimo Gargantini oriundo de Suiza, llegó a la Argentina y con gran esfuerzo logró reunir un pequeño capital para asociarse a otro integrante de la comunidad suizo-italiana -Juan Giol- con el construyeron una bodega que creció rápidamente y que al poco tiempo se ll Bodega Giol. Comenzaron -en 1899- a elaborar un vino que vendían con la marca CABEZA DE TORO, produciendo pequeñas cantidades, pero en 1911, ya se ubicaba entre los mayores productores mundiales. En esa bodega se realizó el banquete en homenaje al presidente Figueroa Alcorta donde Gargantini y Giol fueron los anfitriones.

En 1909, con 50 años de edad, Bautista Gerónimo, vendió su parte a su socio y compró una propiedad en Rivadavia (Prov. de Mendoza), encomendando a su hijo, fundar allí  BODEGAS Y VIÑEDOS GARGANTINI S.A. Bautista Gargantini que vivía en Suiza (desde 1902), terminó su educación en 1910 y regresó a la Argentina a cumplir con la voluntad de su padre: fundar la bodega -así lo hizo- y además construyó para el bienestar de sus empleados una sala de maternidad y otra de primeros auxilios, una escuela, una capilla, barrios para los trabajadores y centros deportivos, llegando a ser una de las principales Bodegas de Argentina. En 1912 contrajo matrimonio con Margarita Brignone con la cual tuvo dos hijos y ocho nietos.

En 1948 contrató técnicos franceses para elaborar Champagne y así nació el “Champagne Garre”, que fue el primer champagne fermentado en botella (Método Champenoise), de la Argentina y que alguna vez tomara mi padre, que siempre lo recordó como un espumoso seco y muy atractivo.

Bautista poseía además, otras dos bodegas, una en Vista Flores (Tunuyán) y la otra en Chacras de Coria, que fue vendida luego de varios años, pero en 1987 fue recuperada por una de sus nietas y su marido, quienes en el año 2003 comenzaron a restaurarla convirtiéndose en la actual BODEGA CLOS DE CHACRAS.

Actualmente bajo la supervisión enológica de Silvio Alberto destacado enólogo (en la imagen), conocido por su brillante desempeño en importantes bodegas (Andeluna, DiamAndes y Achaval Ferrer), produce tres líneas de vinos que he tenido el gusto de probar (todos).

Gran Estirpe  Blend y Malbec que son los vinos top y tienen una producción limitada sobre la base de una producción  de bajo rendimiento (60 qq/ha.), que dan como resultado vinos corpulentos, elegantes y de atractiva complejidad, a la que contribuye su crianza en barricas nuevas de roble (70 % francés y 30% americano), durante dieciocho meses.

Ereditá  Malbec y Cabernet Sauvignon, cuyo nombre en italiano significa "herencia" por lo que ésta línea recuerda a los antecesores que forjaron el camino, conformando el homenaje que Silvia Gargantini rinde a su bisabuelo, Bautista Jerónimo Gargantini (verdadero pionero de la industria vitivinícola argentina), y a su abuelo Bautista Gargantini, que fue quien construyó la bodega de Chacras de Coria hoy denominada Clos de Chacras.
Para esta línea reserva, hemos elegido dos viñedos que permiten lograr vinos imponentes, de buena estructura y muy buen cuerpo, pero con cierta frescura y buen equilibrio entre la fruta y la madera, debido a un cuidadoso aporte de las barricas de roble.
En estos tiempos están lanzando un Chardonnay de buena complejidad y estructura.

Cavas de Crianza: Malbec, Cabernet Sauvignon, Merlot, Blend, Malbec Rosé y Chardonnay, cuya uvas provienen del Valle de Uco, de manera que con un aporte de entre seis y ocho meses de paso por madera (salvo el Chardonnay y Malbec Rosé que no pasan por roble), conservan frescura y mucha presencia de fruta.

Finalmente, corresponde señalar que la bodega cuenta con un excelente restaurante, en el que he almorzado varias veces. En la imagen estábamos departiendo el momento con el enólogo Silvio Alberto y su esposa Alejandra.
Me esfuerzo en recomendarlo a turistas y locales, ya que está a escasos 20 minutos de la ciudad de Mendoza, en pleno centro de Chacras de Coria. Brinda Almuerzo: de Lunes a Sábado de 12:00 a 15:00 y Cena: los Viernes y Sábados a partir 20:30 pm.
Cuenta con la opción de menú degustación (6 pasos y 5 vinos) ó menú a la carta. Teléfono: 0261 496.1285 y 496.1425.

¡¡¡ Excelente Bodega y Excelentes Vinos  !!!



Bodega Lagarde, una de las firmas centenarias de la vitivinicultura local ha presentado su línea de alta gama denominada "Guarda, Colección de Viñedos", que está compuesta por cinco vinos elaborados en pequeñas cantidades, resultado del reconocimiento de los mejores terruños dentro de las fincas. Cada vino proviene de un viñedo especial, ubicado en distintas micro zonas de la región de Cuyo seleccionada por sus características de calidad. Los vino tintos pasan doce meses en barricas y son:

Guarda Malbec Doc (Finca Drummond),
Guarda Cabernet Franc (Finca La Jacintana),
Guarda Cabernet Sauvignon (Finca La Jacintana),
Guarda Blend (Finca Drummond, La Jacintana, Las Bateas), corte 40% Malbec, 30% Cabernet Sauvignon, 20% Merlot y 10% Syrah. y
Guarda Chardonnay (Finca Aguas Verdes). 

Este último, que aparece en la imagen, proviene de una viña de altura, ubicada en Gualtallary (Tupungato), sita a 1350 metros de altura, con gran amplitud térmica y suelos calcáreos, que le permiten obtener cierta mineralidad, sin perder tipicidad y frescura sobresalientes. El 60% del vino fue criado en barricas de roble francés.


Un amigo, Joaquín Hidalgo, enólogo y periodista de vinos, escribió en Joy (15.05.15), algo más o menos así:
El vino argentino … mejora la calidad, crece en estilo y cada vez recibe mejores calificaciones y más elogios en todo el mundo. Sin embargo … del otro lado del mostrador, ahí donde están las bodegas y los productores de uva, el cuento es diferente … negocio … en crisis.

Luego de años de crecimiento, a partir de 2009 las variables se torcieron … en los ‘80 la industria quebró porque no pudo sostener el consumo interno en caída. En los ‘90 se esperanzó con el horizonte de exportación, que en la década de 2000, post devaluación, concretó enormes ganancias. Pero ese ciclo de expansión se ralentizó en 2009 y ahora parece llegar a su fin.
Por un lado, el costo de producir vino se incrementó por arriba del 30% anual sin que los mercados mundiales absorbiesen el incremento (la inflación es un fenómeno local y no global). Y por otro lado, el tipo de cambio planchado no permitió que ingresara aire al negocio, como había sucedido en 2002. Ni siquiera con la devaluación de enero de 2014 se pudo revertir la tendencia.

En este escenario, el negocio pasó de ser muy bueno a regular, o directamente malo. Para tener una referencia, basta con comparar el margen de ganancia de la industria del vino en los últimos años: el promedio mundial ronda el 11%, mientras que en nuestro país pasó del 22% en 2009 al 6% en 2015, según un informe publicado por la revista Apertura en febrero de este año.

Los rasgos actuales son la exportación en caída y un mercado interno que no encuentra compradores …  En efecto, mientras la exportación fue el bote salvavidas que se convirtió en un transatlántico de lujo durante la década de 2000, el mercado doméstico resultó ser un Titanic que se hundía año a año … el escenario no es alentador: en las últimas dos décadas, el consumo per cápita pasó de 36 a 24 litros por habitante por año, según cifras del Instituto Nacional de Vitivinicultura. Y si bien los segmentos premium crecen a tasas chinas, no representan todavía el 2% del mercado.

Entre 1990 y 2009, la industria invirtió unos 2500 millones de dólares entre muchísimos actores. Esa es la naturaleza de este negocio costoso: ningún jugador tiene espaldas suficientes … En 2015, por cuarto año consecutivo, los viñateros tendrán congelado el precio de sus uvas. La explicación es tan sencilla como dolorosa: el negocio de la viña no es, en el fondo, un negocio. Una nueva devaluación solucionaría en parte el problema de competitividad externa, pero complicaría la operativa interna. El freno de la inflación sería clave para poder planificar el negocio.

Un panorama de la cadena de insumos del vino da cuenta de un futuro poco alentador: hay tres proveedores de vidrio para botellas, tres de cajas y dos importadoras de corcho. Ellos atienden las mil bodegas que elaboran en la Argentina. Es decir que el poder de negociación de los actores frente a los cambios resulta muy desigual. Salvo aquellas bodegas grandes que, por su escala y espalda financiera pueden tener más margen de maniobra, el resto está solo en posición de acatar. Y el único punto de fuga para contrarrestar el efecto es ir hacia una concentración del negocio bodeguero. En pocas palabras: menos bodegas y menos jugadores.

Bodega Lagarde, una de las firmas centenarias de la vitivinicultura local ha presentado su línea de alta gama denominada "Guarda, Colección de Viñedos", que está compuesta por cinco vinos elaborados en pequeñas cantidades, resultado del reconocimiento de los mejores terruños dentro de las fincas. Cada vino proviene de un viñedo especial, ubicado en distintas micro zonas de la región de Cuyo seleccionada por sus características de calidad. Los vino tintos pasan doce meses en barricas y son:

Guarda Malbec Doc (Finca Drummond),
Guarda Cabernet Franc (Finca La Jacintana),
Guarda Cabernet Sauvignon (Finca La Jacintana),
Guarda Blend (Finca Drummond, La Jacintana, Las Bateas), corte 40% Malbec, 30% Cabernet Sauvignon, 20% Merlot y 10% Syrah. y
Guarda Chardonnay (Finca Aguas Verdes). 

Este último, que aparece en la imagen, proviene de una viña de altura, ubicada en Gualtallary (Tupungato), sita a 1350 metros de altura, con gran amplitud térmica y suelos calcáreos, que le permiten obtener cierta mineralidad, sin perder tipicidad y frescura sobresalientes. El 60% del vino fue criado en barricas de roble francés.



 

 

 

Ayer cumplió 45 años




Algunos lectores me hablaron muy bien de la “Colombiana” y otros de Keira...
Y un habitual concurrente de esta sección me dijo:
“Otro rico vino pasó por mi copa este fin de semana. Dante Robino Malbec 2012. Estimo un buen vino en su gama...
“Olvidé agregar que no tendría objeción en compartir un Fond de Cave Reserva Chardonnay, Cosecha 2012 con Keira y Majo Martinez. Sólo necesitaría que la colombiana me preste sus zapatos para no quedar petiso.

Y... son como para repetirlas...

  • Un buen restauranteur, apuntó:
    “Un grande perignon... costruyó el mayor simbolo de Francia con una botella inglesa y un tapón español, eso es tener la mente abierta y las importaciones tambien...”
    Inteligentes los franceses

  • Un entendido me corrigió:
    “Estimado amigo: Torrontés Riojano = Moscatel de Alejandría x Criolla CHICA. Sin querer pusiste Criolla Grande.”
    Cierto. El Torrontés en la Argentina tiene rasgos que son únicos. Para muchos, es la verdadera cepa autóctona Argentina. Se ha determinado hace poco que el nacimiento de esta uva se debe al cruce entre la uva Criolla Chica o Negra (o mission para los anglófonos) y la Moscatel de Alejandría. De todas formas hay tres Torrontés: El mendocino (que dicen que es Moscatel de Alejandría + Pedro Ximenez); El Sanjuanino y el Riojano, que es el de mayo valor enológico.
    Después agregó:
    “Aprovecho para comentarte que días atrás con mi pareja compartimos un rico asadito (mollejas incluidas, rompí el chanchito como podrás ver!!!) en una típica parrilla de Santa Fe y Callao. El manjar criollo fue acompañado de un Desierto 25 Cabernet Franc 2011 (me encantan los vinos de esa bodega, particularmente su merlot)….A mí me pareció fantástico y la relación precio calidad creo que es más que adecuada ($ 130 la botella en restaurant). Igualmente escucho la crítica constructiva de un grande como Ud.”
    Los vinos de la Bodega del Desierto mejoraron sensiblemente desde su lanzamiento. Yo creo que eran viñedos nuevos y los primeros eran un poco astringentes. Ahora redondearon todo. Los Desierto 25 son la línea baja los Desierto Pampa los mejores. Todos son muy buenos.

 

 

Finalmente, destaco que un amigo señaló:
“¡¡¡ Que facha mi viejo !!! El tipo mejor plantado del casorio...”
Se nota que es un amigo...



La semana volveré a estar con ustedes, mientras tanto les deseo que tomen buenos vinos


--- Alejo ---
“el añejo”

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